Cerradura de seguridad

Descubre las mejores cerraduras para tu casa.

La seguridad es un tema clave en el hogar. Dentro de ella están las cerraduras que colocamos en la puerta exterior. Te hablamos de algunas que se suelen considerar como las más seguras y analizamos su eficacia.

Debes saber que la seguridad en las viviendas es un tema por desarrollar. Los cacos suelen ir por delante de las cerraduras y las medidas que ponemos para proteger la vivienda. Cuando aparece una cerradura nueva, enseguida se las ingenian para poder abrirla. La eficacia de una cerradura se mide en el tiempo y el esfuerzo que le cuesta al ladrón abrirla. Si la apertura es muy aparatosa o llama demasiado la atención suelen abortar el intento.

El programa de televisión “Equipo de Investigación” de La Sexta habló en un capítulo del “bumping” como el sistema que utilizaban para entrar en las casas los ladrones de la mafia georgiana. En realidad es un viejo sistema de apertura de puertas y uno de los más limpios. Sin apenas hacer ruido, se consigue abrir una cerradura sin que dé  la impresión de que se ha forzado. Para ello se introduce en la cerradura una llave de perfil universal, o que tenga un perfil compatible con el de la casa, previamente trabajada con dientes a diferentes alturas y una goma en el tope del espadín, para que la llave rebote. Con varios golpes secos, por medio de un mazo, la llave produce una vibración dentro de la cerradura, que consigue levantar todos los pernos del bombín, consiguiendo girar la llave y abrir la puerta. Con esta técnica se pueden abrir casi todas las cerraduras de llave de serreta y muchas de puntos.

El Periódico de Cataluña nos habla de otros métodos que se utilizan bastante en Barcelona. El “Impresioning” y el “Topolino”. El impresioning consiste en introducir en la cerradura unos alambres con láminas de aluminio, que a base de girarlos van adquiriendo la forma de la llave original, hasta que consiguen girar el bombín.

El método del “Topolino” es más agresivo. Este es un extractor con tornillo, que logra partir el bombín o la cerradura por la mitad.

Para utilizar cualquiera de estos tres métodos hay que tener cierta destreza. Pero los ladrones la tienen. Visto esto, analizamos algunas opciones de cerradura.

Bombines de alta seguridad.

El bombín es la parte de la cerradura donde se introduce la llave, y que mediante el giro, mueve una leva que consigue desplazar el seguro y el picaporte. En muchas cerraduras, el bombín se puede extraer y sustituir.

Los bombines de alta seguridad muchos de ellos llevan llaves que ni siquiera se pueden copiar en las tiendas de duplicado de llaves. Son llaves patentadas que hay que encargarlas al fabricante con la tarjeta de la cerradura.

Los bombines de alta seguridad se han convertido en un elemento clave para proteger viviendas y negocios. A diferencia de los cilindros tradicionales, estos sistemas están diseñados para resistir métodos de manipulación como el bumping, la ganzúa o la extracción, que son los más utilizados actualmente por los ladrones.

Una de las principales características de estos dispositivos es su complejidad interna. Incorporan un mayor número de elementos de seguridad, como pernos adicionales o sistemas de cierre avanzados, que dificultan la apertura sin la llave original. Además, suelen incluir mecanismos reforzados con materiales resistentes, como acero endurecido, que protegen el cilindro frente a intentos de rotura o perforación.

Otro aspecto importante es el control de las llaves. Los bombines de alta seguridad utilizan llaves patentadas que no pueden copiarse libremente. Para obtener duplicados, es necesario acreditar la propiedad mediante documentación específica, lo que garantiza que solo el titular pueda autorizar nuevas copias. Este control reduce el riesgo de accesos no deseados y aporta una mayor tranquilidad.

También destacan por su durabilidad. Están fabricados con materiales resistentes a la corrosión y al desgaste, lo que asegura un funcionamiento fiable durante años, incluso con un uso intensivo. Muchos modelos incorporan sistemas que permiten abrir la puerta desde el exterior aunque haya una llave insertada por dentro, una característica útil en situaciones cotidianas.

Invertir en un bombín de alta seguridad no implica necesariamente cambiar toda la cerradura. Sustituir el cilindro es suficiente para mejorar  la protección de la vivienda.

Los cerrojos.

Los fabricantes de Cays, una empresa española que fabrica y distribuye cerraduras de seguridad y automatismos para puertas desde hace más de 50 años, nos recomiendan la colocación de cerrojos.

Dicen los cerrajeros de Madrid que antes, cuando un vecino acudía a la policía a denunciar un robo, el agente siempre le recomendaba que colocara un cerrojo en la puerta. Los cerrojos son cerraduras superpuestas, con las llaves más largas de lo habitual, que desplazan un lingote metálico que bloquea la puerta desde el interior. Manipularlo sin llave cuesta más que las cerraduras normales. Lo que hace que los ladrones desistan del intento. Los cerrojos modernos incorporan además, sistemas extra de seguridad.

Los cerrojos de última generación se han consolidado como una solución eficaz para reforzar la seguridad de la vivienda sin necesidad de realizar grandes cambios en la puerta. Su diseño ha evolucionado para adaptarse a puertas modernas, incluidas las blindadas, combinando protección avanzada con una estética más cuidada.

Una de sus principales ventajas es la resistencia frente a técnicas de robo habituales. Estos cerrojos están preparados para dificultar métodos como el bumping, el impresioning o la apertura con ganzúa. Además, incorporan refuerzos estructurales que protegen tanto el mecanismo interno como los puntos más vulnerables, evitando manipulaciones o intentos de extracción desde el exterior.

El sistema de instalación contribuye a mejorar la seguridad. Muchos modelos incluyen placas de refuerzo que se fijan tanto a la puerta como al marco, lo que incrementa la apertura con palanca. Este tipo de protección adicional convierte al cerrojo en un complemento eficaz para la cerradura principal, añadiendo una barrera extra que dificulta el acceso no autorizado.

Otro aspecto destacable es el control sobre las llaves. Al igual que ocurre con otros sistemas de alta seguridad, muchos modelos suelen emplear llaves de puntos con copia restringida, lo que limita la posibilidad de duplicados.

En cuanto a la durabilidad, estos cerrojos están fabricados con materiales resistentes y pensados para un uso continuado. Además, su diseño protege el mecanismo interno del polvo, la humedad y posibles golpes, alargando su vida útil. A nivel práctico, su uso es sencillo y cómodo desde el interior, lo que facilita su integración en la rutina diaria.

La mejor cerradura del mercado.

Un cerrajero me habló un día de las cerraduras superpuestas Inceca como una de las mejores cerraduras que existen. Inceca es una fábrica de Barcelona que comenzó fabricando cerraduras para naves industriales y locales comerciales, y que sus productos terminaron exportándose a las viviendas.

La firma Inceca, con una larga trayectoria en el sector de la cerrajería, ha desarrollado modelos reconocidos por su resistencia y diseño compacto, pensados para ofrecer un alto nivel de protección.

Una de las claves de este tipo de cerraduras es su robustez. Están fabricadas con cajas de acero que protegen todo el mecanismo interno, dificultando ataques como el taladro o la manipulación directa. A esto se suma un pestillo macizo que, al accionar la llave, se introduce firmemente en el cerradero, asegurando una fijación sólida de la puerta. Este sistema no solo refuerza el cierre, sino que también aporta estabilidad incluso antes de girar completamente la llave.

El diseño incorpora diferentes elementos de seguridad que actúan de forma conjunta. Por ejemplo, los sistemas anti-palanca y anti-radiografía dificultan tanto los intentos de forzado físico como la manipulación desde el exterior. Además, el cilindro está protegido por escudos reforzados y mecanismos que impiden su extracción o rotura, aumentando la resistencia frente a ataques. Estos escudos suelen incluir piezas giratorias que bloquean herramientas y complican el acceso directo al bombín.

Otro aspecto destacable es el control de las llaves. Inceca utiliza perfiles exclusivos, lo que añade una capa adicional de seguridad. Estas llaves no las copian en todas las tiendas de cerrajería.

A pesar de su alto nivel de protección, este tipo de cerraduras está diseñado para una instalación relativamente sencilla, lo que permite colocarlas sin necesidad de grandes obras. Una cerradura tal vez poco conocida, pero equiparable a marcas de prestigio como Fichet.

Las cerraduras inteligentes.

La página web Habitat Inmobiliaria nos habla de las cerraduras inteligentes. Un nuevo tipo de cerradura que incorpora elementos de tecnología digital, domótica y automatismos.

En realidad, las cerraduras inteligentes son cerraduras superpuestas, en la mayoría de los casos, que no utilizan llaves, ni sistemas convencionales de apertura para abrirlos.

Los primeros modelos, conocidos como cerraduras invisibles, eran unos cerrojos que el usuario podía colocar a la altura de la puerta donde quisiera y que se accionaban con un mando a distancia de radiofrecuencia como los de las puertas de garaje. Resultaban interesantes porque no eran detectables por los ladrones. Alguien desde el exterior no podía descubrir a simple vista si había una cerradura de este tipo, ni donde estaba instalada.

Los modelos más actuales siguen conservando esa característica de cerradura superpuesta, pero utilizan dispositivos electrónicos para facilitar su apertura. Por lo general, se pueden abrir o cerrar por medio de una aplicación instalada en el móvil. Estas cerraduras funcionan con conexión wifi o Bluetooth.

Dispone de un panel de usuario, donde el propietario de la cerradura puede administrar el uso por medio de los ajustes. Puede cambiar la contraseña de acceso a la cerradura, crear contraseñas temporales, para permitir la apertura de la puerta en una situación concreta, o bloquear por completo la cerradura para que nadie la pueda abrir.

Encontramos dentro de esta categoría, otras cerraduras que utilizan señales biométricas. Para poder abrirlas requieren del usuario la huella digital, el iris de los ojos o el óvalo facial.

Del mismo modo, se controlan de manera digital desde un panel de administración al que tienen acceso pocas personas. El propietario de la cerradura y si a caso alguien más. Desde este panel se autoriza a los usuarios, registrando las señales biométricas correspondientes.

Estas cerraduras más avanzadas, sí son detectables desde el exterior. Cosa que no sucedía con las cerraduras invisibles. Algunas cerraduras que se abren con la huella digital, tienen el lector justo encima del aparato de la cerradura. Por lo que el ladrón sabe exactamente donde se encuentra.

Hay que señalar que las cerraduras inteligentes, sustituyen la llave por otros sistemas de apertura, pero no implican que el mecanismo sea más seguro. De hecho hay cerraduras con llave que son más compactas que las cerraduras inteligentes.

Estos nuevos modelos, en mi opinión, son más cómodos para el usuario, que no tiene que llevar la llave encima para abrir, pero no necesariamente más eficaces.

 

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